En el actual escenario de la moda emergente, donde la creatividad se entrelaza con la innovación y el riesgo del emprendimiento es una constante, la prospección y el conocimiento del mercado surgen como pilares fundamentales para el éxito de cualquier marca. Más allá de la pasión y el talento inherentes al diseño, comprender a fondo las reglas y oportunidades del mercado es un factor determinante que puede marcar la diferencia entre el triunfo y el estancamiento de una marca.

La prospección: Metodología para el éxito

El trabajo de prospección consiste en analizar indicios actuales para tomar decisiones a futuro y en el sentido comercial, la prospección actúa como un faro que guía a las marcas emergentes hacia aguas más seguras y prósperas. Este proceso implica entre otras acciones:

  • realizar un análisis exhaustivo del entorno,
  • identificar los nichos de mercado,
  • buscar alianzas y oportunidades comerciales con distribuidores locales,
  • estudiar el comportamiento del consumidor específico de un área determinada y
  • anticipar las demandas futuras.

Cuando una marca de moda está en proceso de gestación, la elección de un mercado, target, nicho o buyer persona determinado, no dejan de se un ejercicio teórico, que se pone a prueba cuando el producto sale a la venta.

Estas elecciones no sólo requieren una revisión periódica, para saber si la marca sigue alineada con lo que su consumidor demanda, sino que se ponen a prueba al abrir nuevos mercados. Aquí es donde la prospección se convierte en un activo invaluable. Sin un entendimiento profundo y actualizado del sector, las marcas emergentes corren el riesgo de naufragar en un mar de competencia feroz y exigente, muchas veces dominado por las pautas de la moda tradicional.

Eficiencia o Eficacia: Esa es la cuestión

Imaginemos que una marca en crecimiento se plantea el objetivo de vender sus productos en un nuevo mercado. Pone una fecha para dicho objetivo y dentro de los recursos disponibles, realiza los viajes necesarios para establecer contactos. Hablamos de eficacia si al cabo del tiempo señalado, la marca consigue lo que se propuso: un nuevo punto de distribución. Pero ¿a qué costo? Es necesario considerar el tiempo invertido, los recursos económicos y la presión comercial que esto implica.

Si en lugar de confirmar sólo el objetivo cumplido, logramos alcanzarlo habiendo optimizado al máximo nuestra inversión, entonces estaríamos hablando de eficiencia!

Estrategias claras: Nuestra hoja de ruta

Para superar este desafío, las marcas emergentes necesitan ayuda y estrategias claras. La prospección debe ser metodológica, ágil y esquematizada, respaldada por datos sólidos y una comprensión profunda del mercado objetivo. Es como trazar una hoja de ruta que nos guíe hacia nuestro destino con confianza y seguridad.