A 10 años de la tragedia, existen muchos motivos de peso para seguir hablando del derrumbe del edificio Rana Plaza de Bangladesh, en el cual murieron 1138 trabajadores de la confección.
Por un lado, la memoria histórica es un acto de justicia hacia las víctimas, que no solo siguen buscando el esclarecimiento de los hechos, sino las bases para construir unas condiciones laborales sostenibles. Porque pasar página sin recordar, no es una opción.
Al mismo tiempo, revisar este desastre humanitario, saca a la luz otros que han seguido ocurriendo años después, en otras partes del mundo, y que continuarán sucediendo como consecuencia de un sistema productivo tóxico, tan enraizado en la industria textil.
Sin ir más lejos, el 8 de febrero de 2021 un accidente en un taller de confección clandestino situado en un sótano de Tánger, al norte de Marruecos, dejó 25 muertos; en su mayoría mujeres.
En abril de 2015 en Buenos Aires – Argentina, la policía rescató a 8 víctimas de explotación laboral: con jornadas laborales que superan las doce horas, en condiciones insalubres de hacinamiento y falta de higiene.
Para quienes vivimos en países en desarrollo, siempre existe cierta desconexión con lo que ocurre a lo lejos, y el ser humano inconscientemente crea barreras para alejarse mentalmente de las malas noticias.
Es por esto que hoy queremos plantearte tres preguntas, a modo de reflexión, para analizar hasta qué punto tu marca de ropa puede tener relación con lo ocurrido hace 10 años en Dacca.
1. ¿Trabajas con fábricas en países lejanos?
Aunque la tuya sea una marca de moda sostenible, posiblemente por cuestiones de costes, materiales o técnicas, la producción se realice en países en vías de desarrollo, o del tercer mundo. Quizás existe un intermediario entre la fábrica y tú, o hayas ido a visitarla cuando realizasteis el primer pedido, pero no hayas vuelto desde entonces.
¿Puedes afirmar, y demostrar que tu ropa no está hecha en tan malas condiciones como ocurría en el Rana Plaza?
Aunque la ética de hacer bien las cosas sea uno de los pilares de tu empresa, la reputación es algo transversal, ya que atraviesa todos los departamentos. Construir tu marca y generar la confianza en los clientes, lleva mucho tiempo, trabajo y por lo tanto costes.
Ver a tu marca involucrada en una crisis como la del Rana Plaza, generaría un vacío importante entre la identidad de la marca y la percepción que el cliente final tiene de ella.
Como dice el refranero popular, más vale prevenir que curar.
2. ¿Trabajas con talleres de proximidad?
En este caso, seguramente los conozcas o incluso los visites asiduamente. Y muy probablemente las condiciones del edificio y de los trabajadores distan muchísimo de lo que ocurre en países con mano de obra barata o incluso esclava.
Pero, dicho esto, te has parado a pensar si un taller en España, por ejemplo, cumple con todas las pautas de seguridad en el trabajo? ¿Se analiza la ergonomía de cada función y puesto? ¿Se cumplen las horas máximas de trabajo por jornada y semana?
En cualquiera de los casos, tu posición como cliente de esos talleres es fundamental, no sólo para controlar, sino también para aportar recursos, ya sean a nivel de formación, o incluso materiales.
La sostenibilidad de una marca también surge cuando es generosa con sus colaboradores y busca constantemente mejorar las condiciones de vida de todos los actores de la cadena de valor. Existen muchas maneras de aumentar el bienestar, sólo se trata de ser creativos y pensar fuera de los límites tradicionales.
3. ¿Crees que los consumidores son lo suficientemente conscientes de lo que ocurre en el mundo de la confección?
Según palabras de Javier Chércoles, quien fuera consejero corporativo de Primark y vivió la tragedia del Rana Plaza en primera línea, se estima que sólo el 20% de los consumidores cambiaron sus hábitos de compra después de esta crisis.
Para una marca de moda que busca alejarse del concepto de fast fashion, es imprescindible conocer a fondo lo ocurrido en Bangladesh, para poder marcar la diferencia. Al mismo tiempo, es moralmente necesario comunicar esto a los consumidores, explicar y educar en conceptos como la ética en el trabajo, las condiciones laborales dignas y el pago justo.
Los Objetivos de Desarrollo Sostenible planteados por las Naciones Unidas, establecen el ODS Nº8: trabajo decente y crecimiento económico: https://www.pactomundial.org/ods/8-trabajo-decente-y-crecimiento-economico/
Dentro de él, las metas son muy claras y aplicables a todo nivel, desde un pequeño emprendedor o artesano, hasta una marca de moda consolidada. Sólo se trata, una vez más, de tomar la firme decisión de hacer el bien.